Nace en Acoyapa , el 2 abril, 1932.
Fallece en Managua, el 27 abril, 2025.
Vela: En Funeraria y Camposanto Sierras De Paz Sala Cocibolca. El 29 abril, 2025 4:00 pm.
Oficio Religioso: En Iglesia Santo Cristo de Esquipulas. El 30 abril, 2025 2:00 pm.
Sepelio: En Cementerio Jardines Del Recuerdo.. El 30 abril, 2025 4:00 pm.
Asesor: Jessica Davila (F.M)
Quiero expresar mi más sentido pésame a toda la familia por la partida de Doña Angelita. Siempre la recordaré como una mujer dulce, amorosa y muy presente en la vida de sus hijos y nietos. Cada vez que visitaba a Angela de pequeñas, nos recibía con una gran sonrisa y abrazos llenos de cariño, dejando en todos los que la conocimos una huella de amor y calidez.
Doña Angelita será profundamente extrañada, pero su espíritu y su ternura vivirán siempre en quienes la amaron. Que encuentren consuelo en todos los hermosos recuerdos que compartieron junto a ella.
A mi suegra, mi segunda madre Dna Angelita Sevilla.
Su fe en Dios y San Sebastian la hizo ser una persona de bien, sus rezos por su familia y semejantes, su bondad y misericordia practicada en su querido Pueblo de Acoyapa que la vio nacer, le gano el aprecio, amor y carin̈o de muchas familias; tuve la dicha de ser su primer yerno a mis 19 anos y estar presente de sus alegrias y esfuerzo de madre y mamita de sus nietos, disfrute de Navidades en familia, vivio para educar a sus descendientes y sentirse orgullosa de sus hijas e hijo asi como de sus nietas, nietos y bisnietos. Dn̈a Angelita siempre estara entre nosotros y la recordare en su fe en Dios, su alegria y haber vivido encantada de la vida.
A mi mamita, mi primer amor
Desde esta lejanía física que hace más dura su partida, pero que no disminuye en lo más mínimo la inmensidad de su presencia en mi vida. Mi mamita, mi abuela materna, fue —y es— una de las raíces más profundas de mi ser.
Ella nos cuidó como solo alguien que ha hecho del amor su oficio puede hacerlo. Nos cuidó a todos sus nietos con una entrega desinteresada, con una generosidad incondicional, sin esperar nunca nada a cambio. Su vida fue el reflejo más puro del servicio: siempre poniendo a otros antes que a sí misma, con esa nobleza que tanto enseñó sin palabras. Su forma de amar fue silenciosa, constante y luminosa.
Todo lo que ella tocaba florecía. Sus manos eran milagro: en sus plantas —su santuario de vida—, en los pasteles que horneaba, en los vestidos, en los arreglos florales, en los espacios que embellecía. Era artesana de lo cotidiano, transformando lo simple en arte, en poder, en hogar. Cada rincón que habitó quedó impregnado de su esencia: libre, valiente, creativa, espontánea, llena de esa chispa única que la hacía tan ella.
Su vida fue una aventura hecha de momentos mágicos y desafíos, vivida con la ternura y la fuerza de quien ha sabido encontrar lo sagrado en lo sencillo. Acoyapa, su pequeño pueblo, fue el escenario donde cultivó memorias que hoy nos sostienen. A través de su devoción a San Sebastián, nos heredó una vida espiritual rica y profunda, rituales que nos unieron como familia y nos enseñaron a creer en lo invisible.
Mamita era arte, alegría, energía, locura linda, creatividad, chistes, comida rica, servicio, nutrición, calor de hogar, bromas, baile, música, belleza, pero también era pausa, sencillez y silencio. Ella fue mi primer amor. Y su amor fue tan grande, tan inmenso, que sigue sintiéndose aquí, a pesar de su partida.
Hoy la lloro. La honro. La dejo volar. Y también la dejo quedarse en mí, porque en mi alma ha echado raíces que cada vez que necesite sentir hogar y regresar a mí, estarás vos, eternamente vos, pajarita. Mi cabecita de algodón. Mi negra hermosa. Mi loquita.
Gracias, mamita. Por tanto. Por todo. Te amo siempre.
Mamita fuiste una madre ejemplar, especial, llena de muchos valores, virtudes, dones; amorosa con tu familia, al prójimo; dedicada al que la necesitaba, siempre fueron primero los demás, antes que ella; su legado es muy hermoso para nosotros sus hijos, nietos, bisnietos, yernos y todo aquel que la conoció; ella se llenaba de felicidad con sus obras, se sentía feliz por el aprecio que se le tenía, fruto de su actitud amorosa y caritativa; la mamita cuando se le visitaba nunca te dejaba ir sin darte algo especial de ella, sus obras siempre fueron sin ningún interés, más que el de servír, era un ser humano muy especial, compartía lo que tenía, su labor de servicio fue una de las tantas cualidades hermosas que tenía, su legado es innumerable, su amor y unidad a la familia, fue uno de los incontables valores que nos heredó; Mamita, Ángel de Dios, trascendiste al paraíso celestial, pero tu espíritu estará siempre conmigo, te ame, te amo y te amaré por siempre mi viejita linda🤗😘🫶